Monte Albán fue capital zapoteca aproximadamente entre 500 a.C. y 800 d.C. Sus constructores aplanaron la cima de un cerro para levantar plazas, templos y un juego de pelota. Junto con el centro histórico de Oaxaca, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987.
Destacan las lápidas de los “Danzantes” y la Tumba 7, donde se halló uno de los tesoros mixtecos más ricos de Mesoamérica, hoy en el Museo de las Culturas de Oaxaca.
Está a unos 10 km del centro: ve temprano para disfrutar la vista de los tres valles con luz suave.
